Último jueves en Shanghai

   Más bien parece el título de un largometraje, "Último jueves en Shanghai", pero no es más que la confirmación de una noticia que anunciábamos hace días y que os incluimos más abajo.

Ayer fue nuestro último jueves, un final de año, ya que los próximos jueves de reunión de este grupo de Moteros de Salamanca, no serán hasta el próximo 2015, teniendo en cuenta como caen las fiestas este año, pero eso ya será otra historia, así es que ayer despedimos a Agueda y Carlos como no podía ser de otra manera, con un brindis por el futuro, y con el compromiso de este grupo, de que quedamos a la espera de sus nuevos proyectos.

 

 

 

 

Bar Shanghai, nuestra media sede cierra sus puertas.

Shanghai

   Es muy curioso que teniendo una sección gastronómica en nuestra web que recoge lugares de tapas y vinos que muchos de nosotros frecuentamos, no tuviéramos un lugar especial, para el Bar o cafetería que ha sido para los que aquí participamos, como nuestra sede, o mejor, media sede durante estos últimos tiempos. El Bar Shanghai de la Avda. de Portugal, ha sido nuestro centro de reunión cada Jueves, ya que siempre nos ha gustado salir a cenar o tomar unas tapas, antes de acudir al Bar Western, donde aunque cada vez menos, nos reunimos los moteros de diferente grupos o clubes. es por eso por lo que lo denomino media sede.

Ahora y por motivos personales, César con el que hemos coincidido menos veces y Águeda y Carlos que cada Jueves por la noche nos atendían, cierran este local, no sabemos si definitivamente, al menos sí en su ubicación, dejándonos la esperanza de que algún día, en otro punto de la ciudad podamos disfrutar de un nuevo Shanghai.

Ahora nos quedamos sin esa media sede donde cenar cada Jueves antes de la copita con los amigos, no cabe duda que la sustituiremos de inmediato, pero siempre nos quedará ese recuerdo, en primer lugar el de la buenísima atención con la que Águeda nos ha tratado siempre,  y como no, el recuerdo de esa extensa carta de pinchos de plancha: berberechos, presa, solomillo y nuestras debilidades: el pan-tomaca, los huevos rellenos o el capricho de lomo, la perdición de mi amigo Domingo.

La terracita en verano, nos daba el juego perfecto para ese reencuentro semanal de estos aficionados de Moteros de Salamanca, así es que, de la misma manera que acaba esta historia, comenzará una nueva en otro establecimiento, en el que imprescindiblemente podamos contar con unas buenas viandas y buenos vinos, como lo que hasta ahora nos había ofrecido el Bar Shanghai.

 

Desde nuestra página, www.moterosdesalamanca.com

César, Águeda, Carlos, suerte en vuestros nuevos proyectos