Desde mi punto de vista, a veces es una temeridad llevar pasajeros de corta edad. Alguna vez he visto motocicletas deportivas con niños de diez años sujetados como buenamente pueden. La moto es un medio de transporte en el que apenas se sufren fuerzas laterales debido a que estas se compensan con la propia inclinación al tomar la curva, pero no siempre.
En aceleraciones y frenadas, debido a la propia postura que debe ser adoptada encima de la moto, estas son mucho más violentas que en un vehículo de cuatro ruedas. Es fácil que con un golpe de gas un poco violento, el niño no sea capaz de sujetarse y se precipite al suelo por la parte de atrás de la motocicleta.
En scooters no es tan crítico ya que exceptuando los de mayor cilindrada, suelen ser mucho más dóciles en su comportamiento. Además, se puede solucionar de forma sencilla colocando un respaldo para el pasajero, que evitará que el niño pueda caerse.
Precisamente
pensando en ello, GIVI
acaba de poner a la venta un
asiento especial para niños. Este
accesorio sujeta perfectamente al niño
en los laterales y en la parte trasera,
impidiendo que se desplace. No lleva
cinturón ya que en caso de caída es más
seguro que el pasajero salga despedido.
Además y para evitar que el niño no
llegue a los estribos,
incorpora dos cintas regulables
que hacen la función de estos,
permitiendo que sus pies vayan en todo
momento correctamente colocados. En un
scooter, el asiento es más ancho debido
al hueco existente debajo de él, y
presenta más dificultad para aquellos
chavales de menor estatura.
La denominación del accesorio es
GIVI S650 y se
comercializa a un precio aproximado de
150 euros.
Únicamente se puede utilizar en scooters
y se ancla fácilmente al asiento gracias
a los acoples que incorpora.


