|
YOLANDA Y
ALBERTO
|
|
¡¡¡SE
NOS CASAN!!!
Amigos Moteros; me ha sucedido una cosa sin
igual. He hecho un descubrimiento que me ha dejado
patidifuso. A decir verdad, rondaban las dos de la
madrugada cuando se produjo el hecho, sin embargo, no me
encontraba bajo los efluvios del alcohol, porque ya
llevaba bastante rato a CocaCola sola. Y eso es lo
verdaderamente increíble, que mis neuronas, perdón, mi
única neurona haya funcionado sin el alcohol.
El caso, es que he descubierto que, por
extraño que parezca, hay vida más allá de las motos. Si
amigos míos, no me miréis así que yo también me asusté.
Hay vida más allá de las motos, es decir, que además de
acelerar, tumbar, embragar, cambiar de marcha, sentir el
viento, y todo eso, se pueden hacer otras cosas en la
vida.
Y eso, otras cosas es lo que han decidido
hacer nuestros amigos Alberto y Yolanda, o Yolanda y
Alberto que es lo mismo. ¡¡Qué se casan!! Y van y lo
sueltan así, sin anestesia ni nada ¡Y en La Santa!.
Bueno, pues eso que se casan. La verdad es
que nos ha hecho a todos mucha ilusión porque son un
apareja entrañable, que se hicieron un hueco rápidamente
en nuestro corazón y en nuestras vidas, porque son de
ese tipo de gente que ya es muy difícil encontrar, y se
merecen en lo mejor de lo mejor. Aunque la verdad, no se
si están permitidos los casamientos a tres bandas,
porque claro, tendrán que subir al altar la Z750, ¿o no?
El caso es que les deseamos a los tres todo tipo de
parabienes y alegrías, y que sepan que estamos ahí para
acompañarles y ayudarles en lo que sea menester.
¡¡¡VIVA LOS NOVIOS!!!

|
|
|
|
|
|
Un día aparece por el Western,
un tipo campechano donde los haya que se acerca a
nuestro grupo con tal naturalidad, que pareciera que
hubiésemos hecho Kms. y Kms. juntos, y cuando a los
pocos día salimos en moto se confirma rápidamente, este
es uno de los buenos, con este quiero yo montar en moto,
luego nos presenta a la dulce Yolanda y cuando todo el
mundo coincide: que majos son esta gente ya te has hecho
amigo de ellos.
No
podía ser de otra manera, dice Alberto, Yolanda os tiene
que decir algo y le brillan los ojos, y aunque estamos
de copas, no es por el alcohol, es que ellos son así,
sinceros del todo, y sin saber la sorpresa ya sabemos
que es bueno. Cuando todos rodeamos a Yolanda
acercándonos a ella por el volumen de la música nos dice
!NOS CASAMOS¡ y piensas hoy es un gran día, y te vas
contento para casa, sabiendo que no es por los
cubatas, y no les deseamos lo mejor porque ya lo tienen.
Suerte
chicos y muchos Kms. con nosotros.
 |
Era noche cerrada cuando un brillo en los
ojos de Alberto amenazó con traicionarle, pero una mirada
cómplice con Yolanda, ocultó su emoción por unos instantes más.
Era
noche cerrada y muchos ya en recogernos pensábamos, creyendo que
la fiesta terminaba, ignorantes todavía de que apenas empezaba.
Mis
ojos cansados buscaban la salida del bar, suspirando por
encontrarse con mi almohada, cuando no sabría decir, quién de
los dos lo dijo antes, nos anunciaron a sus amigos moteros una
gran noticia.
¡Nos casamos!, nos dijeron, casi con la timidez de una disculpa,
¡nos casamos! repitieron y sorpresa y alegría fueron uno en
nuestros rostros, mas al instante acudimos raudos a abrazarlos.
La
noche fue larga, pero esas noticias inesperadas te hacen llevar
a casa una sonrisa de satisfacción que sólo producen las buenas
nuevas.
Alberto y Yolanda se casan, en su rostro se adivina ilusión,
alegría y nervios, saboreando la sensación del olor a
celebración y a proyectos nuevos.
Dos moteros generosos y amables, camino de la ruta más
importante que jamás hayan emprendido. En las curvas de la vida,
van a ser sin duda, un gran equipo.
¡¡¡Muchas
felicidades!!!

|