Se trata de dos agentes de la policía secreta idénticos
en aspecto y vestimenta cuya única diferencia es la
forma del bigote. En el original, Dupond es el que tiene
el bigote recto, mientras que el de Dupont se dobla un
poco hacia afuera.
El vínculo que los une jamás está claro; no parecen ser
hermanos, ya que tienen apellidos diferentes. En algunos
volúmenes se da a entender que viven juntos; ellos se
llaman el uno al otro "amigo" o "colega". Los demás
personajes los llaman "los inseparables", "los policías"
o, sencillamente, "los Fernández". Probablemente la
intención de Hergé fuera caricaturizar a un determinado
tipo de funcionario, en todo idéntico a sus colegas.
Son dos personajes de personalidades bastante distraídas
y poco lúcidas que resultan incompetentes para las
misiones que se les asignan. Su rol dentro de las
historias es generalmente secundario, ocasionando
ciertos gags, aportando algún dato a
Tintín que lo hará
introducirse en una aventura o llegando con refuerzos
cuando ésta casi ya ha concluido. Las confusiones más
comunes en las que caen son las de querer pasar
desapercibidos disfrazándose con un disfraz que creen
típico del lugar y es en realidad ridículo. Suelen
también confundirse ampliamente con respecto a lo que
están investigando, aunque posiblemente su
característica más recordada es que cuando uno de los
dos afirma algo, el otro lo reitera cambiando palabras
de lugar, diciendo de esta forma lo contrario o algo sin
sentido.
Su primera
aparición tuvo lugar en la historia
Los cigarros del faraón,
cuarto álbum de la serie, en el que pretenden
arrestar a Tintín por un supuesto tráfico de
drogas.