Después de un buen trabajo y con la resaca del éxito y satisfacción de haber cumplido con lo que  a algunos nos parecía un obligado y merecido homenaje a quien marcó toda una época del motociclismo de nuestra ciudad de Salamanca, "Manolo Cachorro", ahora sòlo nos queda reflexionar y después de reconocer aquellos aspectos que pudiesen haber sido mejorables dentro de una organización de estas características, evaluamos y podemos vivir el recuerdo de uno de los mejores proyectos a los que nos hemos enfrentado.

El homenaje a Manolo Cachorro y el Motociclismo Salmantino, nos ha dejado mucho más que un recuerdo de buenas imágenes que podréis ver a lo largo de estos días en nuestra página, nos deja un sentimiento difícil de describir en estas páginas de todo aquello que hemos vivido en estas dos semanas, tal vez los buenos escritos de Luigi lo describan mejor algún día, pero a buen seguro que compartiremos la esencia de lo ha sido uno de los mas interesantes trabajos que hemos desarrollado, pasión, nervios, ilusión, recuerdos, trabajo, amistad, esfuerzo, reencuentros, muchos y demasiados sentimientos para describir estos días que hemos vivido en el Hotel Doña Brígida, donde se ha desarrollado una exposición me atrevería a decir sin precedentes en nuestra ciudad, seguida de una cena de clausura cargada de sentimientos que seguro muchos no olvidaremos.

 

 

Programa

En el apartado de agradecimientos muchos son aquellos a los que no podemos olvidar en nuestra página, del Moto Club Antiguas Charro, Alfonso y Tito involucrados del todo en este proyecto, de Moteros de Salamanca los siempre incondicionales Luigi, Julio y Domingo, entre los coleccionistas que han aportado sus motocicletas, Alfonso, Josele, Luís, Tito, Antonio y el propio Manolo Cachorro hijo que nos cedió parte de esa maravillosa colección legado de su padre. No olvidamos aquí al hotel Doña Brígida y a su personal con el que hemos compartido esto días, entre todos hemos hecho posible este homenaje.

  

   Y a la afición salmantina, a todos aquellos que nos han visitado a lo largo de estas casi dos semanas, esperamos que hayan disfrutado, lo que no dudamos por la cantidad de muestras de agradecimiento y reconocimiento que hemos recibido por este trabajo.

   Sobre la clausura que se desarrolló con una cena en el el mismo hotel Doña Brígida, y en el mismo lugar de la exposición, será difícil de olvidar por el magnífico marco de un comedor rodeado de joyas del  motociclismo, y de paredes cargas de recuerdos en esa colección de fotografías, pero lo más importante estaba entre los que participaron en esta clausura, los protagonistas, aficionados, amigos, protagonistas de aquella época que ahora recordábamos. Un emotivo final con la proyección de audiovisuales, un entrañable recuerdo a Manolo Cachorro y a los que vivieron aquellos momentos difíciles pero apasionantes. Finalizaba el acto con la intervención de representantes de los dos grupos que hemos participado en este proyecto, y las cariñosas palabras de su hijo Manolo que dieron paso a un turno de intervención entre algunos de los asistentes.

 

Todo esto ha conformado esta experiencia de la que sin duda nos sentimos orgullosos y esperamos una vez más haber cumplido nuestro objetivo, unir un poco más a todos aquellos que somos MOTEROS DE SALAMANCA.

J.C.

 

Así lo vio 

Tito Ayulo

 

Así lo vio 

José Carlos